Año 2, Nº 2 (2023) · Dossier · pp. 51-54

El método de una razón de liberación

Morales, Juan Carlos

Formatos: PDF · pp. 51-54 Resumen y metadatos

El método de una razón de liberación

Juan Carlos Morales Calle

El presente trabajo pretende exponer, de manera sucinta, la problematización que Juan José Bautista Segales presenta sobre el cientificismo de las ciencias sociales, en latino-américa, sin marco político ni marco histórico y cuya relación con el pueblo, en estado de conciencia o articulación con la realidad, es nula.

Ciencias Sociales, método inductivo, auto-conciencia histórica, memoria histórica, conciencia nacional.

The present work intends to expose, succinctly, the problematization that Juan José Bautista Segales presents about the scientism of the social sciences, in latin-america, without a political framework or historical framework and whose relationship with the people, in a state of consciousness or articulation with reality, is zero. Social Sciences, inductive method, historical self-awareness, historical memory, national consciousness.

El método asumido por algunos cientistas sociales críticos, en Latino América, hasta la caída del muro de Berlín, fue la marxista-dialécticamaterialista y estructural-funcionalista. Sin embargo, posterior a su caída, la pérdida de sentido político también devino en una pérdida de método científico. Es decir, que las ciencias sociales en América latina, como consecuencia de un hecho (la caída del Muro de Berlín), devinieron en un anarquismo de método. En ese sentido, uno de los temas abordados por Juan José Bautista (2021) es el problema epistemológico que presentan las ciencias sociales, en latino-américa, a la hora de tematizar los problemas de la realidad. El quehacer científico social ha devenido en un mero ejercicio de análisis e intento de explicación de la realidad, cuyo abordaje es óntico, escindido de la totalidad. A lo más que pretende llegar este quehacer científico social es al entendimiento. El entendimiento, según Kant, organiza los datos de la experiencia empleando categorías, por lo tanto, es una actividad intermedia entre la experiencia sensible y la razón. Las ciencias positivas o empíricas tienen como base la experiencia sensible, la observación de regularidades, esto es, la base del método inductivo. La pretensión de J. Stuart Mill, de hacer del método inductivo como un método válido para el campo de las investigaciones sociales, planteado en el siglo XIX, tendrá su objetivación a finales del siglo XX. La versión inglesa de ciencia,

science , con su método inductivo que busca

sacar consecuencias a partir de la observación de regularidades y de ahí llegar a la elaboración de leyes universales, se impone como el método válido de todo quehacer científico. Para la objetualización de la realidad se tuvo que empezar con la objetualización de la naturaleza, porque el método de conocimiento científico viene de las ciencias naturales, donde la observación, en tanto experiencia sensible, te pone frente al objeto (relación cognitiva de sujeto-objeto). Las leyes científicas no son más que la constatación del descubrimiento de regularidades que enmascaran la realidad. Es decir, el método de las ciencias positivasempíricas no llegan a comprender un fenómeno, solo a explicarlas. Este quehacer científico ni se aproxima al uso de la razón, entendiendo la razón como la facultad que plantea, por medio de la reflexión, los argumentos abstractos y permite elaborar los grandes sistemas. Mucho menos al pensamiento, entendiendo como pensamiento a la capacidad de comprensión de un fenómeno en su singularidad histórica ligado a la totalidad de la realidad. En otras palabras, para comprender cómo este pueblo, este ser humano, ha llegado a ser lo que es y cómo pudo pasar eso no se puede recurrir al método positivista. Es más, en las ciencias sociales, recurrir a estos métodos es inadecuado, porque desde la época de Aristóteles, el objeto mismo debe determinar su método de penetración, por lo que todo método es un método ligado a su ámbito de investigación.

Para explicar, conocer o pensar la constitución de lo plurinacional de nuestra nación, no se puede recurrir a métodos que no se desprenden de la misma realidad. La auto-conciencia histórica transmoderna y posoccidental que nos permita arribar al autoconocimiento intersubjetivo comunitario, no puede partir de la escisión epistemológica sujeto-objeto. Esto es, en el nivel del quehacer científico social, la ruptura epistemológica. El quehacer científico positivista apela enteramente al entendimiento, para analizar y explicar la realidad. Nosotros, que buscamos arribar a la conciencia y a la autoconciencia, apelaremos a la razón y al pensamiento. Pero, ¿qué tipo de razón y de pensamiento son los que se desprenden de lo que queremos conocer? ¿Cuál es la razón, pensamiento que busca reflexionar y comprender un fenómeno en su singularidad histórica sin dejar de lado la comprensión de la totalidad? Recurriendo solamente a nuestras propias fuentes o memorias históricas podremos producir nuestro propio pensamiento, pero no porque nos hayan dicho o pedido, sino porque hemos llegado al conocimiento o reconocimiento de nosotros mismos, de que

solamente recurriendo a nuestra memoria

histórica es que podemos y debemos producir

nuestro propio conocimiento , no solo para

nosotros, sino para la humanidad, como otra idea más de lo que la humanidad podría ser si quiere ser o ir más allá del proyecto colonial de la modernidad (Bautista Segales, 2021: 36).

Nuestra memoria histórica es la base para arribar a una conciencia histórica, puesto que es la memoria lo que da sentido a nuestra existencia y “Es por medio de la historia que se comprende, es decir, se abarca con el pensamiento todo lo que nos es dado a la razón” (Morales, 2009: 101). Esta memoria histórica, cuando es reflexionada, deviene en conciencia histórica; esta conciencia supone al ser histórico, al ente viviente ligado a su entorno vivo como una memoria envolvente, que es siempre intersubjetiva. La conciencia histórica reflexiona el pasado y ve en él la raíz del significado del presente y su posibilidad futura. La memoria histórica, para nuestros pueblos ha sido transmitida de manera oral y la toma de conciencia del pasado, como conciencia histórica, se realiza en los rituales agrícolas y ganaderos, por lo que la conciencia histórica no es privativa de la época moderna, ni un privilegio exclusivo del hombre moderno. Es más, la modernidad ha perdido la historicidad de todo lo presente. De ahí que haya pueblos que se declaren a sí mismos como los elegidos, como los portadores de la conciencia universal y crean tener una naturaleza superior e innata a otros pueblos. El dialogo mantenido con el pasado nos sitúa de otro modo frente al presente, a lo dado; eso nos permite ver más allá del entendimiento inmediato para poder escudriñar con la razón, y el pensamiento, el sentido velado del presente. La razón nos permite la distinción de las contradicciones internas y es el pensamiento que nos permite comprender la unidad de la contradicción.

El desarrollo de la “conciencia nacional” como latinoamericana y como hispanoamericana carece de historia. Es una conciencia formal, abstracta sin pasado. La “conciencia Plurinacional”, como conciencia indoamericana y autoconciencia comunitaria intersubjetiva del Abya Yala , es una experiencia histórica, una conciencia histórica.

Bibliografía

Bautista, J. (2021). Crítica de la razón boliviana.

Elementos para una crítica de la subjetividad

del boliviano con conciencia colonial, moderna y

latinoamericana . Cuarta edición. Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia. Morales, J. (2008). “Ideas concernientes a la necesidad de una nueva reflexión de la historia Latinoamericana”. En:

Lupíñani-Pensaremos,

Filosofía-UMSA, Muela del Diablo Editores.

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