Reseña de «Muleke, negritas y mulatillos. Niñez, familia y redes sociales de los esclavos de origen africano en la ciudad de México, siglo XVII», de Cristina Masferrer
Masferrer, Cristina. (2013). Muleke, negritas y mulatillos. Niñez, familia y redes sociales de los esclavos de origen africano en la ciudad de México, siglo XVII . Ciudad de México: Instituto
Nacional de Antropología e Historia, 352 pp.
ISBN 978-607-484-446-7.
E l 23 de febrero de 1781, doña María Irene de Eguilar, viuda de don Gregorio de Maturana, le vendió a doña María Teresa de Zepeda y Castamira un mulatillo achinado llamado Juan de la Rosa de 3 años y 4 meses. Al mismo tiempo, decidió venderle una chinita nombrada Narcisa de 1 año y 3 meses con una enfermedad que lleva de nombre chimillas: ambos al monto de 150 pesos. Antes de finalizar la compra, la vendedora resalta que Gregoria, madre de los infantes, fue vendida el día de ayer 1 . 25 años antes, un 15 de diciembre, don Matías de la Vega en representación de Mateo Izaguirre le vende a don Vicente de Iturriaga un negrito bozal sin bautizar y de casta carabalí al precio de 480 1 Archivo General de la Nación (en adelante AGN), Protocolos Notariales, Joseph de Aizcorbe, prot. 21, fx. 792v.
Angy Chambilla Cuya
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
pesos libres 2 . En nuestra historia, los infantes han estado presentes en múltiples escenarios: en actividades económicas, en coyunturas políticas o en espacios públicos o privados. Sin embargo, resulta preocupante encontrar pocos trabajos que traten al respecto. Aún más, si se trata de sujetos históricamente deshumanizados e invisibilizados como los esclavos y esclavas. En estos últimos años se han desarrollado investigaciones sobre la presencia de los esclavos de origen africano en diferentes aspectos de la vida cotidiana colonial. En México, por ejemplo, el Instituto Nacional de Antropología e Historia ha puesto en marcha la Colección Africanía. Esta colección comprende publicaciones de materia histórica y antropológica sobre los afrodescendientes. El volumen número ocho 2 AGN, Protocolos Notariales, Joseph de Aizcorbe, prot. 8, fx. 227r – 227v.
corresponde a la tesis de licenciatura que Cristina Masferrer León sustentó en el 2009 en la Escuela Nacional de Antropología e Historia; la misma que la llevó a ganar al año siguiente el premio “Francisco Javier Clavijero” del INAH a la mejor tesis de licenciatura de Etnohistoria. Fue en el 2013 donde su tesis sería publicada bajo el sello de la misma institución con el nombre de Mulekes, negritas y mulatillos. El libro contiene dos aspectos resaltantes. Primero, busca abordar las experiencias de los niños esclavos de origen africano desde un enfoque etnohistórico; la antropología es aplicada para explicar los resultados arrojados por la investigación histórica. Además, incorpora un diálogo interdisciplinario entre varias perspectivas historiográficas como los Annales, la historia cultural y la historia de la vida cotidiana. Por último, el trabajo es el resultado de reconciliar exitosamente el análisis cualitativo con el cuantitativo: con el empleo de la estadística, la autora pudo procesar más de cuatro mil actas bautismales de niños esclavizados y libres, permitiendo acercarse con mayor precisión a los vínculos familiares y sociales en México del siglo XVII. Buscaré analizar con más detalle los dos últimos capítulos del libro porque se enfocan principalmente en las experiencias de niños esclavizados, en sus capacidades de resiliencia ante la esclavitud o en sus vínculos familiares y sociales en la sociedad novohispana. Al interrogarse sobre cómo se entendía la niñez en la
colonia y cómo los africanos y afrodescendientes la experimentaban, la autora centra un fuerte interés en emplear las actas bautismales. Esto se debe a que el bautismo era el sacramento más importante de la religión católica y fue el evento central donde los familiares del infante y los amos participaron y coincidieron. De esta forma, el concepto y concepción de la infancia en la colonia estaría fuertemente marcada por el contexto histórico, cultural y social. En palabras de Cristina, la niñez sería diferente en cada grupo social, pero en el caso de los africanos y afrodescendientes, el precio de los niños estuvo ligado a la edad pues dependía de las actividades que estos pudieran realizar (p. 202). Esta afirmación parte obviamente de la relación entre los esclavos y amos. Sin embargo, ¿qué sucedió con los vínculos familiares y sociales que escaparon de esta relación? El tema de la familia en la esclavitud le supuso a la autora un problema conceptual, pues este debía contemplar las dinámicas y particularidades de la población esclavizada y libre. En ese sentido, el reiterar la figura de la familia como el equivalente a la cohabitación o corresidencia limitaba no solo identificar los vínculos que se tejen dentro de la esclavitud, sino también aquellos vínculos originados a partir de las uniones ilegítimas. Debido a ello, la autora aborda a las familias de esclavos como vínculos parentales en sí. El que los niños esclavizados se encontraran laboralmente sometidos por los amos, no significó el rompimiento del vínculo con sus
parientes: padres, madres, padrinos, madrinas. Aunque no siempre se hallaba los familiares más cercanos al momento del bautismo del infante, la ausencia y presencia de los progenitores reflejaba la tendencia a que estos se encontraban esclavizados. En las oportunidades donde los padres y madres estaban amparados bajo una unión legítima o ilegítima, demostraba que las relaciones familiares se formaban o mantenían a pesar del yugo de la esclavitud. Mientras que, por otro lado, el compadrazgo significó el vínculo más frecuente en la vida de los esclavizados adultos y niños, pues entrecruzaba la relación entre sujetos de diferentes castas y calidades. De esta manera, Muleke, negritas y mulatillos salda una notable deuda historiográfica sobre la historia de los niños y niñas afrodescendientes que participaron e integraron la sociedad mexicana. Finalmente, no queda más que replicar las inquietudes de Cristina Masferrer en otras tradiciones historiográficas a nivel latinoamericano, pues la infancia aún sigue siendo un tema vagamente discutido.